Temporada histórica del FC Barcelona con la consecución del triplete (Liga, Copa y Champions). Y temporada histórica para los aficionados blaugrana que gracias a las nuevas tecnologías han podido ver imágenes hasta ahora inéditas de sus ídolos y disfrutar de los éxitos de una forma más cercana.
Instagram acerca los jugadores a la afición. Las marcas se han percatado de su potencial, así como también lo han hecho los clubs y los mismos jugadores. Los medios de comunicación pierden protagonismo cuando la información la proporcionan los mismos protagonistas a través de sus canales personales.

El FC Barcelona dio la bienvenida a Aleix Vidal por Instagram de una forma original: dibujando una caricatura del jugador y anuncia los goles que se marcan durante los partidos con una atractiva infografía. También nos enseña imágenes de como los jugadores celebran los títulos dentro del vestidor, o desvela como serán las equipaciones de la próxima temporada. Una excelente herramienta de márquetin.
Además de la cuenta oficial del club, las más seguidas y originales (o al igual las podríamos definir como espontáneas) son las propias de los jugadores. A quién no lo parece curioso ver como Neymar se entrena en el gimnasio de su casa, o ver las habilidades de Gerard Piqué jugando a la Play Station, o incluso como Jordi Alba presenta en sociedad a su pareja.
Pero sin duda alguna “o rei” de los instagramers de Can Barça es Dani Alves. El brasileño no tiene secretos y nos ha enseñado como canta, como viste, como se entrena en el gimnasio, como juega con sus hijos, como hace turismo por Barcelona con la familia, o incluso, su cara más solidaria.
Los jugadores se están convirtiendo en los protagonistas dentro y fuera del campo y nos están compartiendo imágenes que pocas veces antes habíamos visto en los medios. Hay clubs que han tenido que publicar un código de conducta para controlar los posts, tuits i instagrams de los jugadores. Y es que son ellos los que marcan la actualidad y los que podrían empezar a decidir qué es y que no es noticiable. Una oportunidad que han de saber aprovechar los periodistas y una posible amenaza a la que deben estar al tanto los clubs.

Pau Pujadas